lunes, 5 de julio de 2010

ImaginArte


Jugué a imaginar, sin red, como si supiese...


Tanta energía dando formas, olores y sentidos me dejó exhausto, vacío.

La obsesión por hacer real una imagen trastocó la percepción de la realidad hasta confundir las luces.

Mis ojos apenas pierden tiempo en parpadear y las lágrimas no consuelan mis visiones.


Y pasa el tiempo.


Lento.


Ahora, los recuerdos se prestan a engañarme y ya no sé donde deje de inventar para asegurar la certeza de mi locura.


Y pasa el tiempo.


Lento.


La confusión se muestra aterradora.


Ahora, me da miedo dejar de imaginarte, por si resulta que eres real.

2 comentarios:

Soy beatriz dijo...

Hola, cómo va?, me gustó mucho. Ese transcurrir de la creación por fases de caos es fatal!!!

Un beso grande!!!

Anónimo dijo...

en la ambigüedad de la forma en que imaginamos o somos reales podría radicar toda nuestra existencia, los sentidos van de la mano con los sentimientos y el resultado de esta suma se podria resumir en una igualdad que nos hace ser quienes somos.
me gustó.
gracias por ser.